RINCÓN del TIBET

Un sueño es lo que no te deja dormir

sueño

Un sueño no es lo que ves mientras duermes, es lo que no te deja dormir

Ciertamente algunas de las cosas que nos mantiene activo nuestro espíritu, que nos hace vibrar y esperanzarnos, porque eventualmente viviremos aquello que se manifiesta en nuestro corazón y nuestra mente, son nuestros sueños.

Por sueños evidentemente entendemos esa representación mental, que aún no está del todo clara que se hace presente mientras alcanzamos estados particulares mientras dormimos, sin embargo, no nos referiremos a ellos en esta entrada.

Hablaremos de los sueños que nos hacen brillar los ojos cuando pensamos en ellos y haremos algunas recomendaciones para materializarlos:

Piensa en tus sueños de manera positiva:

No importa que tan grandes parezcan si pensamos que somos capaces de lograrlos, que tenemos dentro los recursos y que estamos trabajando a favor de su materialización, más temprano que tarde nos encontraremos viviéndolos. Si por el contrario, nos sentimos incapaces, si los vemos extremadamente lejanos y no tenemos vías para llegar a ellos, pues el resultado estará asociado a esa creencia.

Procura hacer cada día lo que te acerque a ellos:

Puedes utilizar un esquema mental o físico para guiarte, hacer un plan de ejecución con objetivos a largo, mediano y corto plazo, donde cada día o cada corto período de tiempo puedas ir realizando pequeñas cosas que vayan en pro de ese sueño. Pon fechas, que sean realistas para no sentir frustración.

No esperar sentado a que las cosas ocurran:

Es cierto que lo que tiene que pasar pasará, pero tenemos esto va ligado a pensamientos, vibración y acciones, no podemos quedarnos inmóviles, esperando que un destino que no está escrito haga el trabajo por nosotros, porque lo que seguramente ocurrirá es que no pasará nada.

Sal de tu zona de confort:

Sal de lo conocido, esa zona cómoda no es donde se ubican tus sueños, ve paso a paso, ve experimentando esa adrenalina, ese susto que lleva consigo cada riesgo y fíjate como tu corazón se regocija mientras más lejos estás de esa zona limitada donde nada nuevo ocurre.

No importa si tienes que cambiar la ruta:

A veces nos trazamos una ruta para llegar a donde queremos y nos damos cuenta a mitad de camino que no es posible continuar, que no podemos construir un paso o que sencillamente en ese momento no tenemos los recursos necesarios. No desistas de tu sueño, busca otra ruta, hazla de ser necesario, pero sigue avanzando.

Mantén la fe y la esperanza:

En tu corazón siempre debe estar alimentada la esperanza, la confianza de que las cosas conspiran a  tu favor. Si creer fervientemente en algo, no habrá resultado diferente a que ese algo se manifieste.

“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. ― Mario Benedetti”

Por: Sara Espejo

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