RINCÓN del TIBET

Leyes de vida: Si te hace feliz, hazlo… Si no, no lo hagas

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Leyes de vida: Si te hace feliz, hazlo… Si no, no lo hagas (simple)

Si rigiéramos nuestra vida con esas sencillas leyes de vida, estoy segura de que todos estaríamos en un nivel diferente de satisfacción personal. Pero lamentablemente nos hemos acostumbrado a hacer cosas que no nos hacen felices y a dejar de hacer las que sí nos conectan con ese estado de plenitud.

Aquí debemos recalcar que es fundamental la actitud con la que veamos las cosas, cómo estemos invirtiendo nuestros recursos y qué estemos esperando de nuestras acciones. Si hacemos todo por inercia, sin pasión, sin estar motivados realmente, pronto descubriremos que nada nos hace felices, que todo nos da igual… y si aplicamos las leyes del encabezado, pues terminaremos sin hacer nada.

Lo primero que debemos hacer es identificar aquello que nos hace vibrar y ponerle a cada cosa que se encuentre en nuestros pendientes una prioridad y una justificación, y aquí es donde entra en juego la apreciación, el cómo vemos las cosas, porque puede ser que lo que yo quiero realmente, requiera de acciones previas, que si no las hago, pues no me es posible alcanzar esa meta, entonces, lo mejor que puedo hacer es motivarme con el resultado final esperado para superar las pruebas previas y cuando vemos las cosas de una manera diferente, inevitablemente, ésas cosas cambian.

Es por ese motivo que podemos hacer de manera consciente que algo que no resultaba de nuestro total agrado, se convierta en algo que haremos con amor, porque será uno de nuestros escalones para llegar a donde queremos estar, estas son leyes de vida.

Hasta ahora hemos hablado de lo importante que es aprender a ver las cosas con ojos prácticos y tener una actitud que juegue a nuestro favor. Ahora veamos las leyes de vida de las cosas que definitivamente no nos hacen felices al hacerlas, preguntémonos por qué las hacemos, que nos impide dejar de hacerlas, qué beneficio nos deja, qué otras personas están involucradas… Todo esto es muy importante, porque a veces cuando analizamos por qué estamos haciendo determinadas cosas, nos damos cuenta de que no existe una explicación lógica y que no somos un árbol, que podemos movernos las veces que sean necesarias para sentirnos a gusto con lo que hacemos y en donde estemos.

En cualquier caso, debemos procurar hacer de nuestras vidas algo más divertido, flexibilizarnos, conocernos en el proceso y periódicamente hacer un escaneo de lo que vivimos y cómo nos sentimos al respecto. Nuestras emociones son una buena guía para evaluar cómo nos sentimos y cómo estamos reaccionando a lo que pasa por nuestra mente, por lo que siempre será de utilidad estar atentos a ellas para que nos hablen de cómo estamos pasando por la vida, si lo que estamos haciendo favorece o perjudica nuestro estado de felicidad.

Sigamos siempre estas leyes de vida, escuchemos nuestro cuerpo, estemos atentos a las señales de nuestro ser y especialmente las que nos da nuestro corazón, que tiene como principal objetivo dirigirnos a donde debemos estar.

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet

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