RINCÓN del TIBET

Date el regalo de reinventarte las veces que lo necesites

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Date el regalo de reinventarte las veces que lo necesites

Está bien darnos cuenta de que no estamos viviendo la vida que queremos, está bien despertar un día y querer echar todo lo que tenemos y conocemos a un lado y querer reinventarnos, está bien querer generar cambios sencillos o radicales con la intención de que nuestra vida se parezca más a aquella que nos gustaría vivir.

Es mucho más complicado no darse cuenta sino hasta el último momento de que no nos sentimos satisfechos con lo que tenemos, con lo que somos y leer el libro de nuestra vida y preguntarnos en muchas oportunidades: ¿por qué no hicimos algo para generar cambio en los momentos oportunos?

Sin embargo, nunca es tarde para reinventarnos y las excusas siempre sobran cuando de ir tras lo que nos hace feliz se refiere. Evidentemente el reconocimiento y la aceptación pueden ser difíciles, pero mientras más pronto podamos hacernos conscientes de lo que nos afecta, de lo que podemos mejorar, pues nos quedará más tiempo para disfrutar de la siembra que hagamos al respecto.

Hay situaciones que se tornan complicadas de dejar, personas de las cuales no nos podemos desligar, sin embargo, somos completamente responsables de generar en nuestras vidas aquello que nos haga sentir a gusto. Aunque no sean sencillas las resoluciones debemos dar pasos que nos permitan garantizarnos que vamos por el camino que nos llevará a donde queremos ubicarnos mañana.

Muchas veces basta con cambiar la forma de ver una situación para sentirnos reconfortados en cuanto a ella, podemos rescatar lo positivo, podemos limitar su alcance sobre nosotros, podemos ignorar un tanto situaciones que nos afecten demasiado, sin volvernos indolentes o irresponsables, solo dándole más importancia a aquello que nos nutre y dejando en segundo plano aquello que nos roba energías.

Siempre estaremos a tiempo de reinventarnos, inclusive es un regalo que todos debemos darnos, aunque las cosas estén bien, podemos, sin ánimos de ser inconformes con las bendiciones que nos nutren, intentar que estén mejor. Podemos centrarnos en desarrollar una parte de nosotros que queremos descubrir, iniciar un estudio, comenzar a bailar, irnos de viaje por el mundo, podemos explorar nuestra espiritualidad, podemos hacer cambios en nuestros hábitos, en nuestro trato a nuestros afectos, o sencillamente decidir dar ese perdón que no nos deja mirar al pasado sin lastimarnos…

Siempre, siempre podremos encontrar la posibilidad de hacer de nosotros mismos nuestra mejor versión, sin necesidad de ver a otros con recelo, envidia o competencia, en todo caso con admiración o compasión, procurando siempre que nuestros cambios positivos irradien a todas las personas que nos rodean. Si nosotros cambiamos, nuestro mundo completo cambia. Así que no esperes más para reinventarte… Y lo bueno es que puedes hacerlo las veces que consideres que haga falta.

Sara Espejo – Rincón del Tibet

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