RINCÓN del TIBET

No cambies tu esencia porque te hayan lastimado

No cambies tu esencia porque te hayan lastimado

Cuenta una historia que una vez un hombre vio cuando una serpiente estaba muriendo quemada y decidió sacarla del fuego, pero cuando lo hizo, la serpiente lo mordió. Por la reacción del  dolor, el hombre la soltó y el animal cayó de nuevo en el fuego y se estaba quemando de nuevo. El hombre intentó sacarla otra vez y otra vez la serpiente lo mordió. Alguien que estaba observando se acercó al hombre y le dijo:

– Disculpe, pero usted es terco! No entiende que todas las veces que intente  sacarla del fuego va a morder?

El hombre respondió:

– La naturaleza de la serpiente es morder, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar.

Entonces, con la ayuda de un pedazo de hierro, el hombre sacó la serpiente de fuego y salvó su vida.

 

Esta reflexión nos invita a mantener nuestra esencia a pesar de las circunstancias, a pesar de que nos puedan herir o lastimar en nuestros intentos por mostrar una parte bondadosa de nuestro ser. Si estamos intentando hacer el bien y no es bien recibido, no somos nosotros los que debemos cambiar, no podemos volvernos indiferentes ante el dolor ajeno porque se nos dificulte prestar ayuda.

No se trata de ir colocando la otra mejilla en cada situación y perder nuestra dignidad en pro de ofrecer algo que probablemente otra persona no quiera recibir. Mucho menos se trata de obligar a otros lo que nosotros consideramos es lo mejor. Se trata de buscar las maneras de hacer el bien y de no cambiar nuestra naturaleza por lo que recibimos de quien hemos tratado de ayudar.

Se trata de mantener nuestra consciencia tranquila considerando que dimos todo lo que pudimos haber aportado para beneficio de alguien y si ese alguien no lo recibió o no agradeció nuestro gesto, que sencillamente eso no nos afecte, que no nos marque y que sigamos procurando dar lo mejor de nosotros mismos cuando lo consideremos necesario.

No pasamos por acá buscando reconocimientos y la vida no actúa de forma tan directa, cuando sembramos el bien, no necesariamente lo cosecharemos con la misma persona o en la misma situación, pero siempre obtendremos de vuelta lo que damos.

Así que no dudemos en dar de nosotros lo que nos haga sentir bien, que mientras nosotros actuemos de la mejor manera posible, la vida nos sonreirá y aunque no podamos relacionar las cosas de forma directa, ni sea el objetivo de nuestras acciones, siempre vamos a obtener un beneficio de nuestras buenas acciones.

 

Te invitamos a visitar:

No dejes ir a esa persona que hace tu vida especial

A todos alguna vez nos toca empezar de nuevo…

Deseo que hoy te pase de todo y que todo sea bueno

 

Scroll al inicio
Hola! Necesitas ayuda