RINCÓN del TIBET

Si tan solo pudiese abrazarte una vez más…

Si tan solo pudiese abrazarte una vez más…

En el momento en que nacemos una lucecita se prende en el cielo, es una luz que ilumina el mundo de quienes nos quieren y aprecian,  igual que esa lucecita se enciende en ese momento nos damos cuenta que en la vida nada es certero, aunque aún no seamos totalmente conscientes de ello nacemos preparados para aceptarlo, es una realidad, nada es seguro, exceptuando la muerte.

Cuando pronunciamos esa palabra suena tan gris, tan triste, inclusive es un tema que muchos queremos evitar, es que no es sencillo saber que algún día sin saber cuándo ya no estaremos en este planeta de forma física, ni nuestros padres, hijos, familiares o esa amiga a la queremos tanto, no es sencillo pensar que los dejaremos solos o ellos nos dejarán de abrazar en un tiempo que no tenemos ni idea de cuál es.

La verdad es que le tenemos miedo, eso es lo que sentimos cada vez que oímos esa palabra, temor de ya no estar aquí y poder hacer realidad todos nuestros sueños, temor de no poder seguir compartiendo nuestra vida con las personas que amamos, y eso está bien, no está mal sentir miedo, ni curiosidad o tristeza.

Sentir miedo por la muerte te  recuerda que estas vivo, y que tienes un tesoro muy valioso en tus manos que es la vida, seguro que todos hemos pasado por la pérdida de alguna persona que queríamos mucho, la travesía del duelo no es la situación más grata que  podamos mencionar, y es que aceptar que esa persona no estará más a tu lado físicamente es una pesadilla… pero hoy te digo que la muerte en muchos de sus aspectos es algo que te une con esa personita que sigue estando en tu corazón.

La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo.- François Mauriac

 

La mayoría de las personas no se dan cuenta de lo fuerte que se puede extrañar a alguien hasta el punto de que duele su ausencia, si bien es cierto que no puedes abrazarla si puedes hablar con ella, todo está dentro de ti. Cuéntale de tu vida, de tu vida desde que ya no está, escribe una carta, lleva un diario donde puedas expresar todo lo que pesa su ausencia, porque aunque ya no estén siguen unidas en un lazo inquebrantable de amor, de gratitud  con el destino por ponerlas en el mismo camino, permitir que sus vidas se entrelazaran, por haberse conocido una vez, dos y tres veces porque nunca se cansaban de conocerse, no era suficiente.

La muerte no significa olvido, nunca va  a significar olvido cuando alguna vez se amó.

La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.- Isabelle Allende

N.G.

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