RINCÓN del TIBET

Me llenaste de ilusiones

Me llenaste de ilusiones

Los principios de vivir grandiosamente incluyen la capacidad de encarar los problemas con coraje, las desilusiones con alegría y las pruebas con humildad. -Thomas S. Monson.

 

Vino y se fue, llegó de improvisto, fue como un aire refrescante en mi vida, me hizo sentir querida y valorada, aunque sólo duró lo que un suspiro, y yo que ya me estaba acostumbrando al sabor de sus besos, de su piel, al calor de sus brazos, a lo dulce de su voz.

Cuando estaba junto a él era como caminar sobre las nubes, agarrada de su mano me sentía infinita, poderosa pero sobre todo tan segura, no sé qué pasó, realmente no sé cómo sucedió que un día cualquiera todo su amor se esfumó, se desvaneció como liquido entre mis dedos.

Todavía no puedo creerlo, después de tantas promesas que pronunciaron sus labios, tantos planes a futuro que los dos nos permitimos imaginar juntos, ya no sé qué pensar, no puedo creer que ya no me ame como hace nada me podía él mismo jurar. Me parece increíble y es que aún no logro  superar el hecho de que ya no esté y me haya dejado aquí, sola, con un corazón roto y sin ganas de seguir adelante. Cómo me cuesta creer esta situación, ¿Todo fue una mentira? ¿Nunca estuvo enamorado de mí? ¿Qué sucedió con aquellas cartas de amor juvenil que me enviaba cada día?, ahora es que me doy cuenta que cuando uno realmente ama las mentiras parecen verdades y la ilusión es la bandera de nuestra vida, la gente no está tan equivocada cuando dice que el amor es ciego y  algunos pocos sinceros.

Tengo presente que a lo largo de la  vida hay muchas rupturas y también que muchos amores pasan por ella, pues claro que nada es eterno pero ¿Quién te dio permiso de ilusionarme sin piedad? ¿Quién te dio permiso para agarrar mi amor como un juego? Y cómo es que no pude darme cuenta de que tu lema era una mentira, una fantasía que hoy deja mi alma hecha nada. Siento un peso por dentro, cargo un costal sobre mi espalda, ya nada será lo mismo.

Supongo que todo lo que nos pasa trae consigo una enseñanza, aprendí a no confiar  de buenas a primera en las palabras de alguien sino esperar hechos, aprendí que no todos son igual de honestos, aprendí que el amor puede ser tan eterno como efímero, que en la vida hay muchas injusticias, pero lo más importante de todo es que aprendí que el corazón no es un juguete, en realidad se puede romper muy fácilmente.

La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada. Quizá volvamos a tropezar,

pero allí donde me abandonaste no volverás a encontrarme.

Bertolt Brencht

N.G.

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