Si mis ojos te hablan de mi tristeza, mientras mi boca intenta sonreír… solo abrázame

No quiero que sientas pesar por mí, no me atrevo a hablarte de aquello que me carcome por dentro, aún no sé cuál es el motivo que me hace callar, pero intento no hundirme a través de mis palabras en esta pena, intento resistirme a sentirla, no quiero que se apodere de mí, siento que si hablo de ella, más poder toma en mí, más posibilidades tiene de robarse mis espacios.

Intento sonreír, intento sentir algo distinto a este nudo en mi garganta, intento distraer mi mente, pero lo siento, lo percibo, mis ojos no hablan de lo mismo, no logro que brillen de una manera diferente a la que da la melancolía, como si siempre estuviese una lágrima lista para salir y drenar de alguna manera lo que me pesa en mi interior.

Si logras descifrarme, no me digas nada, solo espero que me abraces y que sin intentar decirme que todo estará bien, sea lo que sienta. No quiero pedírtelo, sería más fácil, pero la tristeza que me embarga hace que complique aún más la situación y decida simplemente que dentro de mi silencio y mis intentos de sonrisas, simplemente me descubras y rescates.

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Aprender a drenar los sentimientos

Muchas veces nos ahogamos en tristezas, que si bien es cierto podemos abordar y controlar nosotros mismos, algunas veces vamos a necesitar las herramientas y/o personas adecuadas alrededor.

La tristeza es un sentimiento que nos ha tocado a muchos sentir en algún momento de nuestras vidas, el mal manejo de ella podría llevarnos a un cuadro depresivo. Cuando nos sentimos tristes, no vemos con claridad las salidas a ese estado, solemos esconder nuestros sentimientos, tendemos a disimular y pretendemos que todo está bien. Lo que hace que la tristeza se profundice.

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Cuando nos sentimos tristes debemos aceptar lo que ello implica, dándole el espacio prudencial para que se manifieste la tristeza, no resistirnos o negarnos a ella. Debemos observar las sensaciones que produce en nuestro ser, como si fuésemos un espectador, al observar y no identificarnos con esa tristeza vamos transmutado esas sensaciones y poco a poco las traemos a la luz como una manifestación de nuestra mente.

Evitemos cargarnos de drama, intentemos hacer las cosas que nos gustan, compartir con aquellas personas que sabemos que nos quieren y que procuran lo mejor para nosotros, si sentimos la necesidad de llorar, lloremos, si queremos sentirnos acompañados, no dudemos en llamar a alguien y expresar nuestras necesidades. Todos tenemos por lo menos a una persona que no le pesa sujetarnos cuando nosotros mismos no nos sentimos en condiciones.

Las lágrimas

Las lágrimas que no se lloran, ¿esperan en pequeños lagos?, ¿o serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?― Pablo Neruda

 

Entendamos que todo es transitorio y que todo pasa, todo cambia, hoy nos sentimos tristes y mañana probablemente nos riamos de todas las lágrimas derramadas. No agreguemos drama a nuestras vidas, vivamos los duelos, las penas, las decepciones de la forma más consciente posible, intentando siempre no darle mayor fuerza a aquello que nos debilita.

 

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