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Regalos emocionales para tus hijos

Regalos emocionales para tus hijos

La infancia es una etapa muy importante que marcará nuestro futuro. Todo lo que nos ocurra en ella determinará quienes seremos el día de mañana. Por eso, es importante que como padres intentemos darles lo mejor a nuestros hijos, pero no solo objetos materiales, sino también regalos emocionales.

Los regalos emocionales serán muy importantes para forjar una autoestima fuerte en nuestros hijos, para que logren saber lo que está bien y lo que está mal, para que sepan que no deben dejarse manipular por las personas. Los regalos emocionales son muy importantes y como padres debemos dárselos a nuestros hijos. ¿Quieres saber cuáles son estos regalos?

Tener hijos no convierte a uno en padre, del mismo modo que tener un piano no convierte al dueño en pianista

-El poder del amor y la alegría-

Amor, mucho amor

El amor es algo que debemos darles siempre, un amor incondicional. Es normal que tengas que regañarles, que tengas que decirles que lo que han hecho no es correcto, pero esto no debe de ser una constante en la educación de los niños. Ellos deben saber que a pesar de esos momentos de regañinas los quieres y, por eso, deben ser puntuales.

Además, ten mucho cuidado en cómo les regañas. Debes ser sensible, pues ellos lo son al rechazo y puedes dejarlos marcados para toda la vida. Manifiéstale que también sabes valorar lo que hace bien, que le quieres, que lo proteges y que estarás ahí, que puede confiar en ti. Si no haces todo esto, puedes provocar que tu hijo sea una persona insegura y con falta de confianza en él mismo.

Dedícales tiempo de calidad

Es cierto que a veces no podemos dedicarles todo el tiempo que nos gustaría a nuestros hijos, pero debemos esforzarnos por hacer que ese poco tiempo que les dediquemos sea de calidad. Nuestra sola presencia no es suficiente y aunque estemos cansados ¡son nuestros hijos! Nadie te ha obligado a tenerlos, así que esfuérzate por dedicarles el tiempo que se merecen.

Fomenta lo positivo, no lo negativo

Como bien hemos dicho, las regañinas son importantes, pero es necesario aprender a cómo regañar. Los niños se equivocan tanto como nosotros. Incluso podríamos decir que menos. Ellos no han nacido aprendidos y cometerán errores y equivocaciones a lo largo de su vida.

Deben saber que pueden contar contigo, pero también deben saber que hacen las cosas bien. Estamos acostumbrados a decirles que lo normal es que hagan las cosas bien, por eso nos centramos solo en las malas. Esto ¡no es correcto! Estamos completamente equivocados. Debemos incidir en aquello que hacen bien, es más, debemos cambiar aquello que hacen mal dándole un aspecto positivo.

No hay nada en el mundo que me haga más feliz que ver sonreír a mis hijos

-Anónimo-

Imaginemos, por ejemplo, que nuestro hijo se ha portado mal con alguien. En lugar de reñirle con “esto no se hace”, “no te he dicho que tienes que portarte bien”, etcétera, debemos preguntarle el motivo por el que lo ha hecho y razonar con él ese comportamiento. Los niños no son tontos. Creemos que son inmaduros y que no podrán entender las cosas, pero eso también es un error nuestro. ¿Ves cómo nosotros también nos equivocamos?

Los límites son necesarios

Los límites son totalmente necesarios, pues gracias a ellos es posible darle un sentido al mundo. Gracias a los límites orientamos nuestro comportamiento, sabemos cómo actuar. Los límites permiten que nuestro hijo se prepare psicológicamente para tomar decisiones el día de mañana y saber hasta dónde puede llegar. Un niño sin límites no es un niño feliz, recuérdalo siempre.

Nunca seas incoherente

Otro de los errores que cometemos los padres es ser incoherente. Algo que frustra a los adolescentes, pero también a los más pequeños. Si hoy dices una cosa y mañana otra completamente diferente, tu hijo se sentirá confundido y no sabrá qué dirección tomar realmente.

Siendo incoherente puedes hasta perder el respeto de tu hijo, pues él no confiará en ti, tus palabras no tendrán ningún sentido para él porque no son razonables. Volvemos a reincidir en que ellos no son tontos y no podemos ser incoherentes y decir que hoy esto es blanco y mañana negro porque somos adultos. ¿Quién es el adulto realmente en esta situación?

Los hijos aprenden poco de las palabras; solo sirven tus actos y la coherencia de estos con las palabras

-Joan Manuel Serrat-

Como padres tenemos una gran responsabilidad. Estamos educando a personas que serán lo que serán el día de mañana gracias a nosotros. No podemos quejarnos después de que tenemos un hijo inseguro o malcriado y no sabemos porqué. ¿Le has brindado la atención necesaria? ¿Has pasado tiempo con él? ¿Has incidido en lo bueno o en lo malo?

Todo lo que hagamos les marcará el día de mañana. Respuesta como “porque lo digo yo” no harán de él la persona que quieres que sea por arte de magia. Todo lo que hagas influirá. Tú eliges influir de manera positiva o negativa en tus hijos. Es cierto que no hay un manual para ser padres, pero creer que tu hijo no entiende las cosas no es un buen punto de partida, ¿verdad?

Nosotros

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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