RINCÓN del TIBET

No vivas de las apariencias, siempre cambian

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No vivas de las apariencias, siempre cambian

Vivir de las apariencias se ha convertido en una constante, personas intentando alcanzar estándares impuestos por la sociedad o por ellos mismos, pretendiendo ser cosas que no son. Vemos parejas publicando en redes sociales hermosas fotos, donde lo único real es el modelo del teléfono, vemos personas que se compran un carro último modelo y luego no tienen con qué cubrir sus gastos, vemos a quien dice ocupar un cargo superior donde trabaja.

En fin, vemos personas que se esfuerzan más en vivir de las apariencias para los demás que para ellos mismos, que les importa más qué piense el mundo de ellos, que cómo se puedan sentir. Personas que buscan ser aceptadas, reconocidas por los demás, por medio de las apariencias, pero que esa necesidad solo traduce la poca aceptación que ellas tienen de sí mismas.

Nadie vive la vida a través de alguien más, solo a los que le importamos realmente, los que nos quieren bien, se interesan realmente por nuestras vidas, y con ellos no tenemos que cubrir las apariencias, nos quieren como somos. Si solo nos quieren por lo que llegamos a aparentar, ese cariño no es sincero, porque el sentimiento es hacia nuestra fachada y no hacia nuestra esencia.

Aprendamos a valorarnos y a darnos el lugar que nos corresponde por naturaleza, la vida no se trata de quien llega más lejos, de quien tiene más, de quien se adapta mejor a estereotipos de belleza, la vida se trata de entender qué hacemos acá, que estamos aquí para amar y ser amados, para ser felices, para reconocernos debajo de todo lo que creemos que somos.

Todos somos uno y partiendo de allí de nada sirve competir, ni querer adaptarnos, ni pretender posiciones que no ocupamos. Seamos honestos con nosotros mismos y no vivamos tratando de proyectar lo que no somos, el primer paso es saber qué somos realmente, el segundo es que nos deje de importar el reconocimiento de otros, lo que piensen es solo problema de ellos y salvo en muy puntuales ocasiones no mejorará nuestra vida para nada.

¿Por qué si somos seres maravillosos, tenemos que escondernos debajo de las apariencias? Seamos auténticos, ya suficientes patrones dicta la sociedad, como para también dedicarnos a la tarea de aparentar. Todo cambia, todo es transitorio, y entender este principio nos ayuda a darla valor a lo que somos y a lo que tenemos, a disfrutarlo en cada momento, Más allá de lo que cualquiera piense de nosotros, lo que realmente importa es qué pensamos y qué sentimos de nuestra vida.

 

Por: Sara Espejo

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Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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