No te confíes tanto de los halagos ….

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Los Ocho Versos para Adiestrar la Mente

Los siete primeros versos de los Ocho Versos para Adiestrar la Mente tratan de las prácticas asociadas con el cultivo del aspecto del método del camino, que son la compasión, el altruismo, la aspiración de alcanzar la budeidad, etc. El octavo verso se centra en las prácticas para el cultivo del aspecto de la sabiduría del camino.

Verso 1

En las enseñanzas budistas sobre altruismo y compasión se emplean expresiones como: «Uno debe ignorar su propio bienestar y desear el bienestar de los demás». Es importante comprender en su propio contexto estas afirmaciones referentes a la práctica de compartir voluntariamente el dolor y el sufrimiento de otro ser. Lo fundamental, aquí, es que si no tienes capacidad para amarte a ti mismo, simplemente no hay bases sobre lasque construir un sincero afecto por los demás.

Amarse a sí mismo no significa que uno esté en deuda consigo mismo. Más bien, la capacidad de amarse a sí mismo o de ser amable con uno mismo ha de basarse en un hecho muy fundamental de la existencia humana: nuestra tendencia natural a desear felicidad y a evitar el sufrimiento. Cuando existan esas bases en uno mismo, uno podrá extenderlas a otros seres sentientes. Así pues, cuando encontramos en las enseñanzas afirmaciones como, “ignora tu propio bienestar y desea el bienestar de los demás”, debemos comprenderlas en el contexto de adiestrarse según el ideal de la compasión. Esto es importante si no queremos dejarnos llevar por un modo egoísta de pensar, que ignora el impacto de las propias acciones en otros seres sentientes.

Como he dicho antes, es posible desarrollar la actitud de considerar a los demás seres sentientes como seres preciosos cuando se reconoce el importante papel que su amabilidad juega en la propia experiencia de alegría, felicidad y éxito. Ésta es la primera consideración. La segunda es que, mediante el análisis y la contemplación, podemos llegar a comprender que gran parte de la desdicha, el sufrimiento y el dolor que experimentamos resulta, en verdad, de una actitud egocéntrica que busca el propio bienestar a expensas de otros, mientras que gran parte de la alegría, la felicidad y el sentimiento de seguridad en nuestras vidas surge de pensamientos y emociones que buscan el bienestar de otros seres sentientes. Contrastando es tas dos formas de pensamiento y emoción, uno se convence de la necesidad de considerar el bienestar de los demás como algo muy valioso.

Existe otro hecho con respecto al cultivo de pensamientos y emociones que aprecian el bienestar de los demás: el interés propio y los propios de seos son satisfechos como consecuencia de trabajar para otros seres sen tientes. Como señala Ye Tsongkapa en Gran Exposición del Camino a la Iluminación (Lamrim Chenmo): «Cuando el practicante se implica en actividades y pensamientos que están centrados y dirigidos al logro del bien estar de otros, verá realizada su propia aspiración, sin tener que hacer para ello esfuerzo alguno».

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