En los peores momentos, la fe es lo que te mantendrá a flote

Todos tenemos una tabla de salvación que va con nosotros a todas partes, que podemos usar en cualquier momento y si de verdad estamos muy predispuestos en determinados trayectos podemos decidir usarla de forma indefinida, este salvavidas se llama fe.

La fe tiene características comunes con el miedo, en ambos nuestra mente se enfoca en un resultado, a través de la fe, nos enfocamos en el mejor resultado posible, en lo que mayor beneficio nos reportará, en lo que será mejor para nuestras vidas. Mientras que el miedo nos empuja a pensar en los peores resultados posibles, a generar en nuestras mentes escenarios en donde las cosas no se dan como queremos o nos traen consecuencias nefastas a nuestras vidas.

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Mientras nos alimentamos de temor, la vida nos dará motivos para temer, nos dará la razón y se encargará de demostrarnos que hay siempre que temer. Si nos alimentamos de fe, nos mostrará la otra cara, en donde podemos recibir, aquello que optimistamente esperamos.

Lo que debemos rescatar es que la vida siempre nos complace, si creemos que estará a nuestro favor, lo estará, si creemos que estará en nuestra contra, lo estará. ¿No resulta súper valiosa esta información?

Si supieras que todo está siempre bien realmente, y que siempre tiene un final feliz, entonces no te sintieses miedo de tu futuro.

¡Todo está realmente tan bien!

Si pudieses creerlo y confiar que así es, inmediatamente todo estaría bien automáticamente.

– Abraham Hicks

 

Baja la guardia, permite el bienestar en tu vida, deja de temer y sustituye tus miedos por fe y comienza a crear desde allí, desde la confianza en que todo tiene un final feliz y desde ese punto de partida crearás la realidad que coincida con ello y allí está “el secreto”.

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El universo responde a tu vibración, tú eres un ser vibratorio, así que procura vibrar en una frecuencia diferente. Puedes pensar en muchas cosas, decide escoger un canal diferente para enfocarte, quédate con lo que te haga sentir seguro, tranquilo. Distráete de esos pensamientos cargados de miedo y mueve tu punto de atracción.

Tienes un caudal a tu disposición. El universo te está ofreciendo en todo momento, no bloquees lo que sí quieres con tus pensamientos saboteadores, con tus miedos, porque te ofrecerá más de eso que te hace sentir temeroso. Los temas que más te preocupan son los que menos te permitirán estar en bienestar, enfócate en los que te dan sosiego, llena tu mente y tu corazón de fe y mira como todo cambia.

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet