El Silencio: El encuentro con nuestro “yo” interno

La quietud: El momento de no hacer nada y concentrarse y centrarse en un sólo punto.

¿Difícil? Para algunos de nosotros sí lo es. Porque el entorno está lleno de sonidos. Por todos lados hay ruido, sonidos ajenos a nuestra voluntad que no nos permiten descansar.

El sentido auditivo es selectivo, pero no se puede “apagar”. Por medio del oído, recibimos infinidad de sonidos del medio exterior. Haz el ejercicio en este momento. Pon atención: ¿Cuántos sonidos identificas? A ese número, auméntale aquellos sonidos que están en una vibración al límite que no alcanzas a identificar. Si nuestro cerebro dejara pasar todos esos sonidos, enloqueceríamos; es por eso que se seleccionan sólo aquellas cosas que son de nuestro interés y que nos permiten funcionar, ya que de otra forma, sería imposible.

Entonces… ¿Cómo lograr el silencio? En realidad no es que dejemos de escuchar; se trata de dejar de poner atención a lo que está en el exterior; de dejar de pensar en las cosas que ocurrieron a lo largo del día y de dejar de lado aquellas cosas que no están sucediendo en el momento.

tumblr_lm7y1kceZA1qj1niwo1_500

Se trata de ponernos cómodos; cerrar los ojos; respirar profundamente y concentrarnos en nuestro cuerpo; primero en la respiración y después en cada una de las partes que nos conforman.

¿Cómo están tus pies hoy? ¿Cómo están las piernas? ¿Los muslos… La cadera… Tus manos… Los brazos… Los antebrazos? ¿Cómo sientes el estómago? ¿Qué tal está la espalda? ¿Y los hombros? ¿Duelen las rodillas? ¿Pesan los hombros? ¿Punza la cabeza? Aprietas los dientes… ¿Los ojos se sienten pesados y hundidos?

Ese encuentro contigo mismo, con tu cuerpo. ¿Qué te dice? ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? Eso es el silencio… El encuentro con tu yo interior a través de tu cuerpo y de tu mente enfocada en ti.

Ése es el regalo que deberías darte cada final de día, para que cada inicio de día puedas sentirte más tú y estar mejor.

Vía: elacorazado