Cortar con mandatos familiares y sociales, es un acto de amor propio

Cuántas personas no se encuentran viviendo vidas que sencillamente no les pertenecen, adaptados a estándares impuestos por la sociedad o bien llevados de la mano por mandatos familiares? Cuántas personas no se sienten atrapadas en un vida que no coincide en absoluto con sus sueños, con sus metas, con su autorealización?

Ciertamente la sociedad nos impone normas, reglas, leyes, formas, que pueden resultar muy difíciles de romper, crecimos adaptándonos a patrones preestablecidos por otros, donde las prioridades no están realmente enfocadas a buscar nuestro centro, nuestro equilibrio, a hacer lo que nuestro corazón nos dicta.

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Los padres juegan un papel predominante que influye de manera drástica en la vida de los hijos, es allí donde se aprenden los primeros conceptos del amor, de los principios, de los valores, del deber ser y el deber hacer, y muchas veces esos patrones no son los más convenientes y menos los que nos guiarán para encontrarnos a nosotros mismos y trabajar por lo que queremos, por lo que nos hará alinearnos con nuestro ser, guiados por nuestro corazón.

No se trata de hacer una revisión de nuestras vidas y sentirnos frustrados porque lo que hemos vivido no llena nuestro ser, se trata de tomarnos un minuto para evaluar hasta qué punto nuestra vida ha estado trazada por nosotros y si no reconocemos esos trazos, sencillamente tomar el lápiz, que a cada uno nos fue dado y tomar las medidas que consideremos necesarias para que haciéndolo bien o mal, esos trazos sean trazados solo por nosotros.

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Dejar de pensar en cumplir con las expectativas que tengan los demás acerca de nosotros es una de las acciones más liberadoras, no vinimos acá a ver qué tan complacientes podemos ser, a medir qué capacidad de adaptación tenemos y tampoco a ver cómo nuestra existencia encaja en lo que debemos ser.

Venimos acá a buscar nuestra realización, a romper paradigmas, a no adaptarnos a lo que no sentimos que nos corresponda, a ser libres en toda su extensión. Ya tenemos muchas batallas internas con las que tenemos que lidiar, romper con nuestros miedos, calmar nuestra mente, entender a esencia de la vida, aprovechar nuestros recursos… no podemos llevar a cuestas en nuestras batallas aquellos patrones que nos debilitan, que nos hablan de correcto o incorrecto, que nos imponen, que nos doblegan, incluso a través de la manipulación.

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Reconozcamos las creencias que se nos han impuesto, descartemos las que carezcan de sentido para nosotros, rompamos con todo lo que nos limite y nos impida seguir lo que nuestra intuición tiene claro. Establezcamos prioridades y de todo nuestro listado, que nuestra felicidad y realización ocupen los primeros lugares, vinimos a eso, pero hay una nube sobre todos que no nos deja ver más allá de lo trivial, de los deberes diarios, de las necesidades básicas, no nos deja apreciar lo que realmente debe llamar nuestra atención, incluyendo nuestro autoconocimiento.

Nos enfocamos más en entender a otros, en aprender un oficio, en cumplir con los estándares de la sociedad, que en buscar nuestro centro, donde están todas las respuestas que buscamos, donde están las rutas, donde por momentos logramos entenderlo todo y todo finalmente tiene sentido.

No te distraigas viviendo la vida que los demás quieren que vivas, no pierdas tiempo trabajando en los sueños de otro, toma todos los recursos que te han sido dados para encontrarte a ti y el camino de la autorealización, que seguro poco tiene que ver con lo que hasta ahora has vivido.

 

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