Cómo practicar mindfulness a diario

El mindfulness se refiere a la conciencia plena, al estar presente con mente y corazón en cada momento de la vida, prestando atención a lo que nos sucede interna y externamente.

El mindfulness requiere nuestra intención y despertar el interés por lo que nos sucede en cada instante al igual que lo que sucede a nuestro alrededor. Es conectarse con el aquí y el ahora.

Practicar mindfulness tiene beneficios comprobados para nuestra salud física y mental.

Existen hoy en día múltiples estudios científicos que demuestran los beneficios de la conciencia plena en nuestras vidas. Estos beneficios incluyen la reducción de los niveles de estrés, mejorar el rendimiento escolar o profesional, restructurar el cerebro para prevenir enfermedades mentales, alivia los síntomas de depresión y ansiedad, ayuda en la rehabilitación de las adicciones, ayuda a la pérdida de peso, combate el insomnio, entre muchos otros.

¿Cómo practicar mindfulness a diario?

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Esta es una guía para vivir en conciencia plena.

  1. Comer atentos. ¿Cuántas veces devoramos nuestros alimentos sin pensar un segundo en qué comemos, cómo reacciona nuestro cuerpo y cuánto realmente necesitamos?
    A la hora de comer, concéntrese en los sabores y olores y disfrútelos. Observe sus alimentos y distinga colores y texturas. Note cómo su cuerpo se siente al comer estos alimentos… ¿se siente energizado y satisfecho o lento, somnoliento y demasiado lleno? ¿Está comiendo porque su cuerpo lo necesita o porque está deprimido o ansioso?
    Note cómo comer con mindfulness le ayuda a balancear su dieta, controlar su peso y quedar más satisfecho.
  2. Escuche atentamente. ¿Qué tanto presta atención a lo que los demás le dicen? Muchos pensamos que sabemos escuchar pero la verdad es que mientras alguien nos cuenta algo estamos revisando el teléfono, repitiendo mentalmente la canción en la radio, pensando en lo que tenemos pendientes u observando algo en nuestro entorno.
    Haga el esfuerzo por mirar a los ojos a la persona que habla, observe sus expresiones y trate de conectar con las emociones que le expresa con lo que le dice. «Saboree» cada palabra y siga con cuidado la trama de lo que le dicen. Sea consciente también de sus reacciones físicas y emocionales de lo que le dicen … ¿está incómodo? ¿le molesta algo? ¿se siente identificado?
  3. Conecte con la tierra. Reserve unos minutos para sentarse en su hogar o al aire libre y conecte con los elementos del entorno. Sienta el aire en su piel, el calor o frío del ambiente, note cómo se siente su ropa sobre su piel, identifique olores y sonidos cercanos y lejanos, vea los diferentes colores alrededor, toque lo que tenga a mano y note cómo se siente.
  4. Sea consciente de emociones y pensamientos. No viva desconectado. ¿Cuántas veces nos encontramos enojados o de mal humor y realmente no sabemos por qué? Al practicar mindfulness con lo que sentimos y lo que nos hace reaccionar, podemos balancear mejor nuestro mundo emocional y prevenir reacciones. Viva presente cada momento y note si quizás fue la mala noticia en la televisión, o un ruido constante de fondo lo que le tiene ansioso. Quizás está malhumorado porque se despertó súbitamente o la está afectando el clima. Conéctese con el instante y verá cómo sus emociones se nivelan.
  5. Respire conscientemente. Reserve unos momentos para concentrarse en su respiración. No la manipule ni fuerce, sólo note cómo está respirando – ¿profunda o superficialmente? ¿Con esfuerzo o facilidad? ¿Desde el estómago o el pecho?
    Si está pasando por algún momento difícil o de estrés, vierta su atención a su respiración y sólo obsérvela sin dejar que los pensamientos fluyan. Enfocándose en su respiración, en cada inspiración y expiración, verá cómo su ansiedad o malestar se dispersa.

Vía: nuevaera

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