Y simplemente me cansé de intentarlo…

Siento admiración por mi tenacidad, por mi paciencia, por mi compasión… No, no se trata alimentar mi ego, solo necesito rescatar lo positivo que me ha dejado todo esto, que podría considerar una de las cosas más lamentables que he experimentado.

Sé que nadie se cruza en nuestras vidas por casualidad, que todas llegan para enseñarte algo. En este caso hasta ahora siento que la mayor enseñanza que me has dejado es que: NO SE PUEDE AMAR A NADIE MÁS DE LO QUE TE AMAS A TI MISMO.

Abrí los ojos y simplemente me cansé de intentarlo…

Las oportunidades dadas deben tener un límite

Audrey Kawasaki Mujer con flores

No está mal ofrecer una segunda o tercera oportunidad, si se trata de la persona con la que nos gustaría compartir parte de nuestro trayecto. Sin embargo, debemos ser cuidadosos con lo que permitimos, con lo que perdonamos, porque con cada una de nuestras acciones le estamos diciendo al otro qué es lo que estamos dispuestos a tolerar, le estamos enseñando cómo tratarnos.

Solo nosotros podemos establecer los límites de lo que toleramos en nuestras relaciones. A veces con tal de no perder a quienes amamos, movemos esas fronteras hasta que ya no tenemos espacio para estar, nos vamos acorralando entre cosas que no debimos permitir y podemos sentir que ya es tarde para restablecer esos límites, que quizás nunca se plantearon o fueron violados repetidas veces.

Pero la realidad es que no tenemos que someternos a nada que no nos guste, podemos decir basta en cualquier momento, podemos replantearnos nuestras vidas y sobre todo podemos darnos una nueva oportunidad de encontrar lo que se ajuste a lo que deseamos.

Las relaciones deben ser recíprocas

Cualquier relación, especialmente de pareja, cuando no es equilibrada en cuanto a lo que se da y lo que se recibe, termina por generar sufrimiento y frustración. Si sentimos que damos un afecto de calidad, si sentimos que aportamos cosas positivas a la vida del otro y a la relación, mientras que lo que recibimos nos hace sentir mal, nos resta, no nos satisface, debemos hacer una reconfiguración y pensando en nuestro bienestar, tomar medidas.

Suelta las expectativas que impliquen cambios en el otro

Audrey Kawasaki Mujer triste

Muchas veces por los deseos de permanecer creemos que el otro va a cambiar, pero por lo general terminamos por decepcionarnos una vez más. Nadie cambia su esencia. Lo que nos define para bien o para mal, normalmente permanece. Mucho más cuando hemos generado dinámicas tóxicas a lo largo de la relación.

El tiempo no se recupera, ni lo que invertimos. Pero no es para sentirnos mal por lo que ha pasado, sino para armarnos de valor por lo que queremos para nuestro futuro. Muchas veces la soledad es la mejor opción de todas… y no te asustes, es maravillosa, ayuda a sanar y a determinar lo que sí queremos para nosotros. Especialmente en soledad podemos desarrollar un amor por nosotros mismos, que nos permitirá ser más selectivos al momento de relacionarnos y escoger afectos y sobre todo atraer a quienes sintonicen en ese sentido con nosotros.

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet