Enséñame cómo quedarme, que a irme, ya me enseñaron todos

Aquí estoy con mi mejor disposición y también con mis cicatrices frente a ti. Esperando simplemente que seas tú con quien pueda quedarme. Me he ido de la vida de muchos, por lo general de forma voluntaria, pero sí, para qué negarlo, uno que otro me acompañó hasta la salida.

Mis relaciones lo han tenido todo, de lo bueno y de lo malo. He reído, he llorado, me han lastimado y he lastimado, me han hecho perder la fe en el amor más de una vez y valientemente he decidido darme otra oportunidad.

También he estado sola, lo he disfrutado, para qué mentir… a veces me he sentido tan bien sola que he temido no volver a querer a estar con alguien nunca más… Pero pasan cosas como las de ahora, me veo en los ojos de alguien que presumo especial y algo en mí vuelve a desear, algo en mí vuelve a brillar y simplemente deseo que ese alguien pueda integrarse en mi vida como mi mente lo imagina.

Enséñame cómo quedarme

Me imagino contigo durante mis noches y despertando a mi lado, haciéndome sentir que de alguna manera algo de mí te pertenece… Sí, me sé solo mía, pero quisiera que algo de mí se quedara tan dentro de ti, que el separarnos no sea una opción.

No quiero que te asustes, ya yo me asusto por ambos. No quiero ser intensa… Pero los años me han enseñado a ser un tanto atrevida. Ahora me muestro tal y como soy, para no dar sorpresas posteriores. Quiero que sepas qué es lo que me gustaría a groso modo contigo, porque los detalles, quisiera que los fuésemos creando día a día…

Enséñame cómo quedarme 2

Ya me he ido muchas veces, ya sé lo que es tener que dejar cosas de mí en donde quizás nunca debí colocarlas. Sé lo que es tener que reconocer que no se pudo, que se intentó, a veces poco, a veces mucho, pero no se pudo. Sé qué es recoger entre lágrimas pedazos de vida que vemos incompletos, qué es no saber qué hacer con las fotos, con los mensajes, con los recuerdos… Te puedo decir que de nada sirve intentar borrarlos si aún está presente un sentimiento.

Te encontraste con una extraña versión de mí, que aún no sé si es la mejor o la peor… Solo sé que es una versión que dejó de creer en muchas cosas, que no espera que nadie cambie por amor, que no está dispuesta a negociar su paz, ni a soportar ningún tipo de maltrato y que ante cualquier acción que amenace su integridad, optará por irse… Porque aprendí a cuidarme y a defenderme incluso de mí misma…

Por otro lado esa versión de mí está dispuesta a dar lo necesario para que siempre me quieras en tu vida, está dispuesta a llenarte de detalles y tiene muchas ganas de aprender una nueva forma de amar, ésa que construye, que cuida y edifica un futuro para dos… Para ti y para mí.

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet