El momento para ser feliz es éste

Postergar la felicidad es una característica común en nosotros. Muchos se llenan la mente pensando qué evento debe ocurrir para ser felices. Pensando por ejemplo: “Seré feliz cuando me gradúe, cuando me independice, cuando cambie de trabajo, cuando me case, cuando tenga un hijo, cuando me divorcie”… en fin, se posterga la felicidad hasta el punto que solo queda pensar: “seré feliz cuando parta de este mundo”.

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Y todo esto es producto de no hacernos conscientes de que la vida es hoy, que no hay más que este momento, en el que lees este artículo, que todo ocurre en el presente y de ver la felicidad asociada a algún logro, evento o momento futuro.

La felicidad no es más que vivir plenamente cada cosa que nos ocurre, disfrutar de los pequeños detalles, sentirnos vivos incluso cuando no es nuestro mejor momento, el secreto de la felicidad está en la actitud con la que asumimos las circunstancias.

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No cometamos el error de postergar la felicidad, dejar de sentirla, de vivirla en la cotidianidad, teniendo la expectativa de que nos invadirá junto a algún logro… Para luego frustrarnos con la sensación de que cuando logremos eso anhelado que nos traerá mágicamente la felicidad, nuestra mente colocará otro escalón hacia la felicidad y así sucesivamente, hasta que ocurra una de estas opciones:

  • Vivamos subiendo escalón por escalón hasta que nos vayamos de este mundo sin haber apreciado lo que es la felicidad, inclusive siendo felices (en el mejor escenario), sin saberlo.
  • Notemos que la felicidad no está asociada a un logro, al menos no una permanente en el tiempo, sino que está determinada por apreciar en los pequeños detalles la mágica manifestación del milagro de la vida. Podemos ver la felicidad como una percepción, como la forma en la que traducimos los diferentes estímulos que tenemos alrededor y como toda percepción podemos “educarla”.

Felicidad

No hay camino hacia la felicidad: La felicidad es el camino.

Wayne Dyer

A fin de cuentas: No vayas por la vida esperando que algo ocurra para ser feliz, ya lo tienes todo dentro de ti. Ocúpate de vivir tu presente, trata de ser detallista con todas las bendiciones que son motivos de felicidad, desde las más simples: respirar, que nuestro corazón lata y su ritmo cambie con nuestras emociones, ver un hermoso atardecer, escuchar una canción que nos gusta… Nuestro día a día está repleto de cosas que apreciar, cuando nos sentimos infelices es cuando dejamos de apreciar lo que somos, cuando cerramos los ojos ante la felicidad.