RINCÓN del TIBET

Déjate querer

Déjate querer

Dejarse querer puede parecer algo fácil para algunas personas, pero para otras esto no lo es tanto. Sentimientos que han sido dañados, decepciones y dolor, son algunas de las cosas que provocan que muchas veces nos cerremos en banda para que nunca nadie más vuelva a hacernos daño.

Esto es algo muy habitual. Quizás te sientas identificado con esta sensación. A veces dura un tiempo tras una ruptura amorosa, tras una infidelidad, tras la decepción de un amigo… Eso sí, tarde o temprano necesitaremos otra vez que nos quieran, volveremos a ser vulnerables de nuevo.

La confianza es un espacio donde uno se permite ser uno mismo para sentirse seguro al ser vulnerable

-Ana Sanucci-

No es fácil volver a dejarnos querer, volver a exponernos de esa manera a alguien que tiene el poder para hacernos daño si así lo desea. Este miedo debemos superarlo. Necesitamos sentirnos queridos. Necesitamos dejarnos querer.

Siente el cariño

Tu familia, tus amigos… debes abrir los ojos ante todas las muestras de cariño que te brindan las personas que cada día están a tu alrededor.

Estamos acostumbrados a centrarnos tan solo en lo negativo y esto es algo que debemos cambiar. El cariño, el amor, es algo bonito, algo muy positivo; en cambio, nos centramos siempre en lo negativo de ese cariño, en las consecuencias que puede haber al abrirle nuestro corazón a alguien.

Esto es algo que nos han enseñado y que debemos eliminar inmediatamente de nuestra mente. Escúchame: “todo, absolutamente todo, tiene su parte positiva“.

Por muy negro que pueda verse todo lo que estás pasando, siempre hay una parte positiva. Esa es la que debes buscar, la que debes encontrar y potenciar.

En ocasiones pensamos que debemos pasar por ciertas cosas, solos…

El mundo va muy deprisa y creemos que muchas de las cosas debemos experimentarlas por nosotros mismos, padecerlas y sufrirlas en silencio. Nada más lejos de la realidad.

Permite que las personas escuchen tus problemas, permite que te cuiden, que te mimen, que te quieran. Tú te lo mereces, no tienes por qué sentirse siempre sola ante el peligro.

¿Verdad que tú siempre estás dispuesto a ayudar? ¿A qué te gusta escuchar a las personas que necesitan ser escuchadas y brindarles una mano en caso necesario? Pues lo mismo piensan ellas. No te lo guardes todo para ti. No construyas una muralla a tu alrededor. Tú también te lo mereces, déjate querer.

No estás solo

Cuando nos ocurren tantas cosas negativas en nuestra vida, en algunos momentos podemos pensar que estamos solos en este mundo, que nadie nos comprende, que nadie se interesa por nosotros.

¡No podemos estar más equivocados! Sal a la calle y fíjate en cuanta gente hay a tu alrededor, tan solo alrededor de donde tú mismo vives. Hay bastante, ¿verdad? El problema reside en ti, pues no confías en nadie.

Te han hecho daño, las personas pueden sorprendernos de diferentes formas y podemos adquirir el pensamiento de Maquiavelo de “todas las personas son malas por naturaleza”. Pero, ¿es realmente así?

Dáles una oportunidad, dátela a ti. Hay mucha gente que te quiere. ¿Tienes hermanos? ¿Y tus amigos? No subestimes lo mucho que la gente te puede querer. En ocasiones cerramos los ojos ante aquello que existe, pero que no queremos ver.

Abrir los ojos duele, pero es más que necesario

No te niegues al amor, no te niegues al cariño. Déjate querer por los demás, porque te lo mereces. ¿Por qué no empiezas a mimarte un poco a ti mismo?

Puedes empezar a quererte un poco cada día, para aprender a dejarte querer por los demás. ¿Cómo puedes hacer esto? Premiándote, dejándo de compararte con los demás, eliminando los pensamientos de que debes enfrentarte a todos los problemas solo…

Y tú… ¿ya has empezado a dejarte querer?

Imagenes cortesia de Claudia Tremblay

Nosotros

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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