RINCÓN del TIBET

No me cansaré de procurar el bien, aunque me decepcione…

bien

Aunque me decepcione muchas veces, no me cansaré de procurar el bien

Ciertamente cuando actuamos de la forma en que consideramos adecuada, que procuramos el bien, no solo para nosotros, sino para todas las personas involucradas en nuestras acciones. Sin que lo hagamos con la intención de recibir algo a cambio, es natural que al menos esperemos un agradecimiento por parte de quienes se benefician.

Sin embargo, nuestro centro debe ser poder ofrecerle a quienes nos importan especialmente, la posibilidad de aportar a su vida algo positivo y debemos aprender a aceptar que cada quien tiene su manera de reaccionar ante la vida, que no siempre obtendremos las respuestas que nos gustaría ante nuestras acciones, pero que eso no significa que debamos dejar de hacer lo que pensamos es lo correcto.

Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño. ― Hipócrates

 

Podremos dar lo mejor de nosotros, podremos ayudar a quien consideremos y esto siempre nos beneficiará, si lo hacemos desde el lugar correcto, es decir si hacemos las cosas con el único fin de que nos  sea retornada la acción, que nos agradezcan o que nos hagan algún tipo de reconocimiento, probablemente no estemos actuando desde nuestro lado bondadoso, sino desde nuestro ego, que siempre requerirá del retorno de la inversión.

Entendamos que cada quien tiene un proceso, que cada quien ve las cosas a su manera y no todos contamos con los mismos recursos para reaccionar ante la vida. No podemos permitir que nuestras decepciones nos limiten nuestra esencia, debemos saber que nuestras buenas acciones siempre nos harán atraer a nuestra vida cosas positivas, inclusive cuando en el corto plazo no seamos capaces sino de sentir pena por alguna respuesta obtenida de manera particular.

Si todos nos dedicamos a hacer nuestra parte, sin esperar mucho de la persona a quien estamos prestando algún beneficio, todos estaríamos conectados con las energías más enriquecedoras, sin el riesgo de la decepción.

No puedes obligarte a ti mismo a sentir algo que no sientes, pero si puedes obligarte a hacer el bien, a pesar de lo que sientes. ― Pearl S. Buck

Llénate del momento presente

Cuando desviamos nuestra atención del presente, muchas veces nuestra mente vuela a recordarnos nuestras decepciones y si algo debe dejarnos nuestro pasado es aprendizaje, no para ser más cerrados, ni para perder nuestra bondad, por el contrario, para aprender de la naturaleza humana, para no esperar y de esta forma estar abiertos a la sorpresa agradable que deja una acción enriquecedora de alguien en nuestra vida.

Acepta a cada quien como es y no permitas que nadie cambie tu esencia, si estás haciendo o procurando el bien, estás haciendo lo que debes hacer, independientemente de la respuesta o lo que represente para alguien más.

Nosotros

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

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